Puedo dar fe que esta
cara infantil fue la de un soldado español en la guerra de Sidi Ifni del año 1957. Las necesidades de la vida y un
porvenir incierto le llevaron a proba suerte como voluntario en el ejército.
Una descomunal aventura para un cuerpo tan pequeño. Rota su pobre e incipiente
resistencia, toda una vida recogiendo y pegando trozos de salud y de fracasos.
Indiferencia de la administración y lucha desigual en una vida de subsistencia.
Si su objetivo era envejecer, la verdad
que lo ha conseguido. Ya le puede quitar a la foto la cara de
niño y ponerle la de viejo. Y lo pasado, pasado esta. Hoy, sólo son
recuerdos.
Foto recuperada de enero 2014,